De un tiempo a esta parte, los espectadores y aficionados a las series de televisión aumentan exponencialmente. Comenzó tímidamente en los noventa, con “Doctor en Alaska” o “Twin Peaks” y desapareció durante un tiempo para volver con más fuerza gracias a producciones muy cuidadas como “A dos metros bajo tierra”, “House” y, muy especialmente, “Los Soprano”. Gracias a unos guiones con marchamo cinematográfico y una narrativa arriesgada y ambiciosa, muchos espectadores a ambos lados del Atlántico volvieron sus ojos a la televisión buscando calidad, algo casi paradójico observando nuestras ajadas parrilas. En este contexto, la generación espontánea de expertos de saldo y enteradillos -como el que suscribe, sin ir más lejos-, pregoneros de spoilers y recomendadores de todo pelaje. En estos tiempos convulsos, es necesario distinguir la paja del grano y para ello ofrezco una prueba irrefutable para separar al buen consejero que te abre nuevas posibilidades audiovisuales del fullero que te recomienda lo mismo que los blogs en boga. Para distinguir a los avezados y los torpes, pregunte usted por The Wire. Quienes conocemos esta serie, tenemos un brillo diferente en los ojos. Puede ser porque una trama tan coral, en la que el verdadero protagonista no es otro que la ciudad de Baltimore, vista a través de los ojos del periodista y escritor David Simon y del excomisario Ed Burns. Baltimore o Bullet-More es una urbe carnívora y corrupta a la que pocos genios pueden añadir pinceladas entrañables. Ellos lo han conseguido, gracias a cinco temporadas sólidas, un elenco de secundarios de lujo y una estética visual capaz de descubrir la ternura entre los adoquines y las pipas de crack. No digo más. Tienen que verla.
Sin duda una de las obras maestras de la historia de la televisión.
Empece la semana pasada y ya estoy acabando la segunda temporada. Sin duda, la mejor serie que he visto.
Sin duda, ya te recomendaré más series del mismo director. Tiene una sobre la guerra de Irak, otra sobre el Katrina y una anterior a The Wire sobre el mismo tema: Baltimore.