La FED acaba de hacer público su plan QE (Quantitative Easing) que no significa otra cosa más que inyecciones de dinero al sistema a través de la compra de deuda soberana y activos tóxicos. En conjunto, la FED prevé la realización de compras de bonos y títulos renegociables por valor de $ 850 a $ 900 mil millones de dólares todo ello antes del final del segundo trimestre de 2011. Esto daría lugar a un ritmo medio de compra de aproximadamente $ 110 mil millones de dólares al mes, de los cuales, cerca de $ 75 mil millones al mes estarían asociados a las compras de bonos y alrededor de $ 35 mil millones al mes se asociarían a las recompras de títulos renegociables, predeciblemente hipotecas basura.
El objetivo de la FED con estas inyecciones brutales de capital no es otro que el de producir inflación. Como bajar más el tipo de interés nominal no es posible, puesto que ya está en mínimos, lo que intenta hacer Bernanke es bajar el tipo de interés real a base de forzar que suban los precios. Al producir inflación se abarata el dinero y esto a su vez hace que endeudarse sea más atractivo, aumentando el gasto real de las personas y las empresas. Imaginemos por un instante que estoy pensando en comprar un coche, pero decido procrastinar y dejarlo para el año que viene… Sin embargo, me entero de que el año que viene mi dinero valdrá menos, o lo que es lo mismo, el coche será más caro… Esto es lo que teóricamente me impulsará a dejar la procrastinación para mañana y comprar el coche hoy.
A su vez, la inflación también produce un efecto huida de los bonos del tesoro, los depósitos y las cuentas de ahorro. ¿Quién querría tener su dinero en un depósito al 4% con una inflación al 5%? Por ello, este dinero se dirigirá previsiblemente a inversiones más arriesgadas, por ejemplo, los mercados de renta variable en donde las rentabilidades son en promedio mayores.
Buena información Jaume!